Naomi Kawase fue criada por sus abuelos, que la adoptaron tras el divorcio de sus padres. Ella nunca ha vuelto a ver a su padre, y parte en su búsqueda. Las imágenes de este viaje sobre la identidad y la felicidad son fragmentarias y evocadoras. Sin complacencia, con coraje y una mirada frágil, Kawase compone una película donde descubre la importancia secreta de las cosas simples de la vida.
Naomi Kawase
Estudió fotografía en la Escuela de Osaja, y la recomendación de un profesor, "trabaja el tema que te resulte inevitable", dio lugar a su primera película, Ni tsutsumarete / El abrazo (1993), que describe el viaje de la autora en busca de su padre. Representante por excelencia de la última generación de cineastas japoneses, ha sacado a la luz una de las corrientes subterráneas del documental nipón: el cine que mira hacia la intimidad y el autorretrato. Alternando ficción y documental, ha recibido premios por todo el mundo. Moe no suzaku (1997), su primera película de ficción, ganó la Cámara de Oro en Cannes.